domingo, 19 de febrero de 2017

¿Quieres conocer el truco para que tus etiquetas destaquen?






Cuando vas a comprar a un establecimiento comercial  ¿no te fijas en el packaging de los productos? ¿No fijas tu mirada en la etiqueta? Y si la etiqueta está descolorida, dañada o ajada ¿no cambias tu opinión sobre ese producto? O directamente ¿No dejas ese producto y coges el de la competencia?
Al igual que tú te fijas en los productos y escoges aquellos que mejor aspecto tengan, los clientes que compran tus productos actúan exactamente igual. Si tu packaging no es adecuado y tus etiquetas están ajadas, dejarán tu producto a un lado y cogerán el de la competencia.

Por ello, es importante cuidar la imagen exterior de tu producto. El interior sabes que es bueno, que tienen características y calidad superior a tu competencia pero ¿Qué importa que sea el mejor si visualmente no lo comunica? 

Hay dos aspectos que definirán la imagen visual de tu producto y que, por lo tanto, tendrán un peso fundamental en la decisión de compra o adquisición. El packaging y la etiqueta. Es verdad que durante los últimos años el packaging se ha mejorado bastante, pero  ¿Qué pasa con las etiquetas? Suele ser la parte donde va nuestro logotipo y la información que queremos que el usuario retenga. Entonces ¿Por qué no cuidamos la etiqueta y hacemos que sea atractiva?

Uno de los principales factores que hacen que una etiqueta llame la atención de los usuarios es el color. Las etiquetas en color llaman nuestra atención, hacen que fijemos nuestra vista. Además, una etiqueta con colores bien definidos y de máxima calidad mejora la imagen de la marca y ayuda a que se recuerden con mayor facilidad. Y sobre todo puede ser el factor clave que determine la decisión de compra de nuestros clientes.

¿Cómo consigo unas etiquetas de color a máxima calidad? Cuando externalizamos la impresión de las etiquetas pueden suceder varias cosas. Primero que la calidad no sea la que esperábamos. Segundo, que al tener que recorrer un camino desde que se imprimen hasta que se colocan o al tener que pedir más cantidad de la necesaria en el momento, resulten dañadas o que para cuando vamos a utilizarlas estén ajadas. Y tres, que al no depender de ti el proceso sea más largo del esperado y ralentice el trabajo del almacén.

Entonces te preguntarás ¿Cuál es la solución? La solución es poder imprimir tu mismo desde tu propia empresa las etiquetas exactas que necesites. Imprimir y colocar en el momento. De esta forma, evitarás que se estropeen y ajen, ya sea por su manipulación o por el paso del tiempo sin colocar.
Una impresora de color, no solo te permitirá ahorrar costos porque eliminas intermediarios, sino que además te permitirá controlar la calidad de cada una de las etiquetas y agilizar los procesos, ya que tendrás las etiquetas impresas en el mismo instante que las necesites. Porque nadie mejor que tu va a cuidar la calidad de tus etiquetas


Además, cuando enviamos a fabricar etiquetas preimpresas a color dependemos de cantidades mínimas para que la impresión salga menos costosa. Por lo tanto, se puede dar el caso de que nos veamos obligados a desperdiciar gran parte de material, porque bien debemos cambiar el diseño o porque bien nuestros clientes requieran otra etiqueta diferente. Con una impresora a color en nuestra propia empresa, solucionaremos este problema. ¿Por qué? Porque podremos imprimir en el momento las etiquetas que necesitamos, ya sean 1 ó 100. Así ahorraremos tiempo y dinero.



¿Todavía no lo tienes claro? Contacta con nosotros y te mostramos los beneficios que te aportará una impresora d etiquetas a color.

No hay comentarios:

Publicar un comentario